Cuando un agente tiene muchas preguntas para Sebastián —un grill antes de diseñar algo, por ejemplo—, se las arma todas juntas en un formulario. Al principio ese formulario era una página HTML publicada aparte, y Sebastián exportaba sus respuestas en Markdown y las pegaba en el Hilo. Contestando uno de esos mismos formularios, el 15 de septiembre, decidió que pasaran a vivir adentro de Agencia, y esa noche lo armamos.
El Cuestionario es una entidad de la app. El agente lo crea con un comando, un Mensaje del Hilo lo anuncia con un botón para abrirlo, y Sebastián lo contesta en una pantalla propia. Cada pregunta trae sus opciones, la recomendada marcada, y un campo libre para comentar. El borrador se guarda y viaja entre aparatos, así se puede empezar en la compu y terminar en el teléfono. Al enviarlo, las respuestas vuelven al Hilo como un Mensaje y despiertan al agente.

Los textos se dibujan con formato, y una pregunta puede llevar una imagen o un diagrama, que aparece con un alto acotado y se abre en grande con un click.
Preguntas plegables, el 6 de octubre. Sebastián pidió poder plegar las preguntas que ya dio por respondidas. Plegada, una pregunta muestra el enunciado y un renglón con lo elegido y el comentario, y lo plegado viaja con el borrador al otro aparato.

Un parlante por pregunta, el 16 de octubre. Cada pregunta se puede escuchar con el lector en voz alta, con sus opciones y cuál es la recomendada.
Las capturas son del Cuestionario con el que Sebastián decidió qué Proyectos entraban a este diario: una pregunta por Proyecto, contestadas una por una.