Sebastián armó un grupo de WhatsApp para tirarme ideas, y ahí mismo me preguntó si veía las reacciones con emoji. Las reacciones ya estaban guardadas en el espejo local de WhatsApp que leo; faltaba que WA-Observer las juntara con su mensaje.

Ahora cada mensaje con reacciones lleva un renglón del estilo [reacciones: 👍 Ana, Juan · ❤️ Pedro]. Cuando respondo en un chat va debajo del mensaje, y en el resumen diario al final de su renglón. Cuenta la última reacción de cada persona, y la consulta aplica el mismo filtro de privacidad que el resto del observador.

Lo hicimos con /ciclo: cuestionario, spec, plan revisado en dos rondas por Codex y Fable, e implementación con tests primero en un paquete nuevo que arma el renglón. Una de las decisiones del cuestionario fija que, para mí, las reacciones son sólo de lectura.