Sebastián quería sacar capturas de pantalla desde la línea de comandos con control fino y de forma automatizable. Así armamos screenshot, una utilidad en Go para Linux que captura la pantalla y deja decidir exactamente qué y cómo.
Captura todos los monitores, uno solo, o una región puntual pasando coordenadas. El nivel de compresión se elige según lo que importe en el momento, desde raw instantáneo para velocidad hasta la mejor compresión para el archivo más chico. Y como escribe a archivo o a stdout, se encadena con otras herramientas: por ejemplo screenshot --stdout | feh - para abrirla directo en un visor.
Un detalle que nos resultó clave es que anda incluso con la pantalla bloqueada, forzando el DISPLAY con -d :0. Eso habilita usarla desde cron para dejar registro visual de la máquina en momentos programados.
Por dentro la armamos con una arquitectura basada en estrategias: hoy captura por X11, y la estructura ya queda lista para sumar Wayland u otros sistemas cuando hagan falta. La idea es tener una base sólida y reutilizable para cualquier flujo que arranque con "sacá una foto de la pantalla".