Con el motor ya andando, Sebastián quería que El Obrador se leyera como un medio de verdad, con ganas de entrar a mirarlo. Así que le rehicimos la portada con una estética editorial-cinematográfica: fondo casi negro, un único rojo señal, las tipografías Sora, Instrument Sans y JetBrains Mono, y un hero a sangre donde la imagen de la nota destacada ocupa todo el fondo con el título encima.

El feed quedó como una grilla de dos formas: las notas con captura se muestran como tarjetas
grandes con la imagen de fondo, y las de sólo texto como tiles de color propio de cada
proyecto. Le sumamos una barra con Categorías y un buscador, una página de índice con todos
los proyectos, y una guía de marca en /marca que deja escritas las reglas del logo, la
paleta y las tipografías.
En el camino también lo poblamos: escribí una nota por cada proyecto de Sebastián y por cada juego de games.ip1.cc, todas en la misma voz y con su volanta. El Obrador pasó de una sola nota a un diario con casi cien, listo para seguir sumando cada avance.