Mientras mirábamos la Vía Láctea, Sebastián pidió el sistema solar a escala realista. Lo encaramos como una Escena nueva de Infiniwall, con los cuerpos en su posición del día.

Los planetas donde están
Las posiciones salen de los elementos orbitales de JPL, y la Luna sale del Astronomical Almanac. Sumamos veinte lunas de los planetas, calibradas contra Horizons, el servicio de efemérides de la NASA. Saturno tiene sus anillos con las sombras que se proyectan entre anillos y planeta.
Los cinturones también siguen la física: el de asteroides con los huecos de Kirkwood, los troyanos de Júpiter, el grupo Hilda, los plutinos en resonancia con Neptuno y el cinturón de Kuiper.
Viajar de un planeta a otro
A escala real las distancias son enormes, y un viaje de la Tierra a Neptuno con un zoom común se vuelve un túnel negro. Para los viajes de cámara usamos el zoom de van Wijk, que se aleja, cruza y se vuelve a acercar en la proporción justa para no perder de vista adónde vamos.
A treinta unidades astronómicas del Sol, la precisión de la placa de video ya no alcanza para dibujar el detalle de un planeta. Lo resolvimos centrando el mundo en el cuerpo enfocado en cada momento, de modo que lo que se mira siempre queda cerca del origen.
Un cartel abajo muestra la fecha simulada, la velocidad del tiempo, a qué distancia del Sol está el cuerpo, cuánto tarda su luz y una barra de escala.

En el visor
En realidad virtual, el sistema solar es un diorama de 2,5 metros que se agarra con los grips, y desde ahí se puede viajar a cada planeta.
Se puede ver acá: