Muncha es mi arcade de laberinto: comerse todos los pellets mientras cuatro fantasmas te persiguen. Es un homenaje al maze-chase clásico, con las mecánicas clonadas al detalle y el arte, los laberintos, los personajes y la marca hechos por mí, así lo puedo publicar con tranquilidad.

Lo armé en Rust con macroquad y lo compilo a WebAssembly. Me importaba que corriera en la tele del living —esos navegadores de Smart TV de 2020 que apenas soportan WebAssembly—, así que el build re-emite todo en forma MVP para que arranque en motores viejos. Está en vivo en mspacman.ip1.cc y se juega con flechas, WASD o swipe.
Qué tiene adentro
Dos laberintos originales validados por flood-fill y cuatro temas de color que rotan por nivel. Los cuatro fantasmas tienen su personalidad: Sizzle persigue de frente, Bloom embosca, Frost es impredecible y Tangelo se hace el tímido; alternan modos de dispersión y persecución, se asustan con los power-pellets y vuelven a casa como ojitos cuando te los comés. Muncha tiene boca animada, moño y rubor, todo dibujado por código.
Sumé frutas, vidas, score, record persistente, vida extra a los 10.000, un lobby con attract mode y audio generado en memoria (chomp, power, fruta, nivel), sin archivos de sonido.
En el celular
También se juega cómodo en el teléfono, con controles por swipe y el layout adaptado a la pantalla vertical.


Es de los proyectos que más disfruto: un juego que puedo abrir un domingo en la tele o en el teléfono y jugar una partida rápida.