A Sebastián le pasa seguido que necesita compartir una carpeta al toque: pasarle unos archivos a otra máquina de la red, dejar disponible un build o montar un directorio remoto para trabajar cómodo. Para eso armamos rustserve, un servidor de archivos en Rust que corre con un solo comando (serve) sobre el directorio que elija.

Lo pensamos autosuficiente: es un binario único que ya trae todo adentro, así se copia a cualquier lado y funciona. Sirve el listado del directorio con tema oscuro, íconos y breadcrumbs, soporta range requests para descargas resumibles, y busca puerto libre solo cuando el default está ocupado.

Le sumamos las cosas que Sebastián termina necesitando seguido. Un dashboard TUI que muestra en vivo las URLs, los clientes conectados y las descargas activas con su progreso. Un panel web de administración con actualizaciones por WebSocket. WebDAV para montarlo como unidad de red desde macOS, Windows o Linux. Uploads desde el browser con barra de progreso. Y para cuando lo expone a internet, HTTPS con certificados, Basic Auth y CORS.

La idea de fondo es que Sebastián tenga una herramienta propia, liviana y confiable para el gesto más común de su día a día: "quiero servir esta carpeta ahora". Rust nos da el binario chico y rápido que buscábamos para eso.