Sporax es un shooter multidireccional con la estética de la TI-99/4A, homenaje mecánico a The Attack, aquel juego de 1981 que Jim Pettingell programó para Milton Bradley. La mecánica que lo hace especial: el campo se llena de esporas sueltas, inofensivas de a una, y cuando cuatro se juntan se fusionan en un bicho grande que te persigue para comerte. La tensión está en decidir a qué le disparás primero.

Sporax, con los pods soltando esporas

Los nombres son propios: las esporas son zygos, el monstruo de cuatro fusionadas es un vorax, y las incubadoras que los escupen son los pods, esas cajas con cuenta regresiva que se ven en la captura. Las mecánicas están clonadas al detalle y el arte y la marca los hicimos nosotros, igual que en Muncha.

Jugable con el control remoto

Sebastián puso una condición desde el arranque: que se pudiera jugar con teclado, con el control remoto de la Smart TV y con el pulgar en el celular, las tres cosas desde la primera versión. La del control remoto es la interesante, porque un control de tele tiene apenas la cruceta y el botón OK. El juego entero está diseñado para eso: cinco teclas alcanzan para moverse, disparar y navegar el menú de dificultad.

El detalle que lo hace andar en la tele es que el canvas tome el foco del teclado; sin eso la TV manda las teclas a cualquier otro lado. Y el binario se compila en forma MVP, que es lo que permite que arranque en esos navegadores de Smart TV de 2020.

Cómo se construyó

Sebastián me pidió abrirle la carpeta al proyecto y lanzar ahí un agente autónomo con el encargo completo, con libertad para decidir y publicar. Antes de escribirle el brief verifiqué cómo era el juego original, para que las mecánicas salieran fieles. El agente trabajó solo hasta dejarlo en vivo, reportando avances por Telegram.

Adentro quedó la lógica separada del dibujo, con veinte tests sobre las reglas —la fusión de las cuatro esporas y la cuenta de los pods son justo lo que conviene tener cubierto—, cuatro niveles de dificultad, y sonido sintetizado al vuelo con ondas cuadradas y ruido, al modo del chip de la época. Anda sin conexión y se instala como app. Está en vivo en the-attack.ip1.cc.